• Inés Grimland, argentina de alma, narradora de cuentos por el mundo

    Cuentacuentos argentina nacida en Ucrania, de origen polaco y que sólo tuvo nacionalidad boliviana hasta hace poco. Una verdadera historia de inmigrantes que va contando en forma de relatos, memorias e historias por el mundo… su destino!

     

    Vive en Buenos Aires y realiza los domingos en RADIO JAI  de la capital argentina, a las 19 hs. (de Argentina) el programa “Conversaciones con gente de palabra”, título de su libro de grandes reportajes que acaba de editar. La tuvimos por Europa en Abril y Mayo.

    Inés grimland, narradora argentina con actuaciones en todo el mundo

    “Yo nací en Ucrania y llegue a la Argentina en el año 47, tenía un año y pico. Atravesamos toda Europa. Mis padres escaparon de Polonia, donde vivían, cuando estalló la guerra. Se fueron a Rusia. Allí los tomaron prisioneros, los mandaron a Siberia y de allí a Ucrania. Allí nací yo.

    Después de la guerra nos ubicó mi tío, un hermano de mi mamá que vivía en Bolivia, a través de una carta que mi mamá había mandado, y que logró pasar la censura del ejército ruso.  Yo a esto lo cuento desde el punto de vista del humor, porque por suerte tenemos la capacidad y la posibilidad del humor”.

    Inés, ¿cómo surge el libro `Conversaciones con gente de palabra´?

    El libro surge a partir de varios reportajes que fui haciendo a partir de 2003 y 2004, en distintos países a los que yo iba a distintos festivales de narración oral. Allí fui conectando con escritores y me dije… “Ya que estoy acá y los tengo a mano, ¿porqué  no preguntarles cosas de sus vidas y de la literatura y las narraciones y los cuentos?”  Así que ahí fueron surgiendo los reportajes y después el libro.

    ¿Y esos relatos con temas de tango…?

    Es muy rara mi experiencia con el tango… no era algo que a mí me apasionara, algo a lo que le dedicara tiempo. A  partir de empezar a leer muchas historias que tenían que ver con el tango, me empezó a interesar y tomé contacto con las milongas en Buenos Aires y también tomé contacto con gente que escribía cuentos de tango.

    Y es algo muy entrañable, muchas vivencias que son de Buenos Aires, muchas vivencias que tienen que ver con el inmigrante y mucho de tango judío. Hay una mezcla muy grande, hay de todo un poquito, de hecho canto algún tango en un idioma que se llama “castidish”, que es una mezcla de castellano y de idish, porque viste que los inmigrantes comienzan a mezclar palabras del idioma que trae, más palabras del idioma del país en el que está.

     Inés Grimland, narradora (cuenta cuentos) argentina, que ha
realizado una gira por España y Europa desde abril 2010

    En esta gira europea y en Estrasburgo vas a realizar uno de los relatos en idish. Lo primero, como has llegado a tener el idish suficiente para realizar ese relato y cómo crees que se vivirá ese momento…
     
     

    ¿Cómo lo conseguí yo? Después de mucho tiempo me di cuenta…. (es que uno tarda a veces de darse cuenta de las cosas), que cuando yo nací, a mi me hablaban en idish, a mi no me hablaban en castellano.  Después cuando llegamos a la Argentina, empecé a ir a los colegios en Buenos Aires y el idioma se me fue perdiendo, porque mis padres entre ellos hablaban el idish pero yo empecé a hablar el castellano para poder comunicarme con todos, estábamos en Argentina.
     

     
    Después de muchísimos años, empecé a ir a un curso de conversación de idish, y de a poquito me fui dando cuenta que en realidad no estaba aprendiendo el idioma sino que lo estaba recordando. Y fue muy increíble y muy raro. Me hizo sentir muchísimas cosas diferentes, porque de verdad era recordar. Y empecé a practicar todas las semanas, yendo al taller de idish que era la única posibilidad de practicar el idioma.
     
    El año pasado me invitaron a un festival en Estrasburgo, donde presente el espectáculo en castellano, normal. Cuando terminó el festival la directora me comentó que este año 2010 harían un festival en dos idiomas. Y yo entonces rápidamente le dije…”mirá que bien, yo podría presentar un espectáculo en idish”. Ella me miró, dijo “buenos” y a mí allí casi me agarra un ataque.
     
    Te lanzaste y luego te asustó…
     
    Yo tengo esa costumbre…. Meto la cabeza para que después me la corten. La cuestión es que volví a Buenos Aires y me dije…”¿Ahora qué hago?”. Seguí yendo a mi taller de idish pero además empecé a traducir las historias, a preparar el espectáculo en ese idioma, y a tomar clases particulares y practicar muchísimo más. Porque ya no era una conversación en idish de lo cotidiano sino contar toda una hora, que es un esfuerzo y además tenía que tener mucha fluidez con el idioma.
     
    No podés estar allí trastabillando y pensando que tenía que decir. Hay que adquirir esa cosa de lo cotidiano que sea lo tuyo y que fluya…
    Cuando hice todo eso me di cuenta que tenía armado un trabajo personal con cuentos y con canciones, voy a repartirles canciones a la gente para que cante también con lo que habrá interacción… y no tengo la menor idea de qué es lo que va a pasar, sinceramente, porque no sé si va a ver traducción, si la voy a hacer yo… si va a venir gente que entienda el idioma… no lo sé, es una incógnita, con lo cual es muy interesante la situación pero que también te un poco de miedito… qué va a pasar!
     
    Inés, nos queda la faceta tuya como narradora, cuentacuentos que se dice en España. Tu espectro artístico es tan amplio que hay que seccionarlo, tratarlo por partes.  Ya veremos cuando nos podremos volver a ver y charlar de tu vida, tan interesante…
     
    Gracias Eduardo, la verdad que te agradezco mucho esta entrevista, la posibilidad de conocer tu publicación en papel, el trabajo que realizas aquí y me encanta esto de estar en España,  es un país y una gente que disfruto muchísimo, que me encanta, y vamos a seguir viviendo todo esto!.
     

     

     

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